Escuela IA · Nivel 2 · Lección 4

Material para pacientes

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Un folleto de consejos, una hoja de instrucciones para un inhalador, el texto de un cartel. La IA lo escribe en veinte segundos y lo escribe bien: claro, ordenado y sin faltas. Ése es el problema — que la parte fácil sale tan bien que se deja de mirar la difícil.

Que se entienda es la mitad fácil. La difícil es qué se puede afirmar. Y ahí el modelo no te va a frenar: escribe como escribe internet, y en internet las propiedades se atribuyen con mucha alegría.

Lo que el modelo escribirá sin que se lo pidas

Lo que sale soloPor qué no puede salir de tu farmacia
«Refuerza las defensas», «ayuda a eliminar toxinas» Son propiedades atribuidas a un producto que no es un medicamento. Sin declaración autorizada detrás, no se sostienen.
«Previene los resfriados», «cura la…» Prevenir y curar son verbos de medicamento. Escritos sobre otra cosa, son publicidad de una indicación que no tiene.
Comparar con un medicamento «Igual de eficaz que el ibuprofeno pero natural» no es una comparación: es una indicación encubierta.
Testimonios y casos «A muchos clientes les ha funcionado» no es evidencia, y en un material firmado por una farmacia pesa como si lo fuera.
Una dosis concreta que no le has dado Si no venía en la ficha técnica que le pasaste, viene de su memoria.
Y lo firmas tú. El material sale con el nombre de tu farmacia, no con el del modelo. Delegar la redacción no delega la responsabilidad — es la lección 6 del Nivel 1, y en un material impreso pesa más, porque se queda y se reparte.

La instrucción que sí frena

Escribe una hoja para el paciente sobre cómo usar este inhalador.
Te paso abajo la ficha técnica; no uses nada que no esté ahí.

Reglas:
- No atribuyas ninguna propiedad que no venga en el texto que te paso.
- No uses «previene», «cura», «refuerza» ni comparaciones con otros
  productos.
- Frases de menos de 15 palabras. Sin subordinadas. Sin siglas.
- Ocho pasos como mucho, numerados, cada uno una acción.
- Al final, una línea con cuándo hay que consultar.

Si algo que te pido no está en la ficha técnica, dímelo y déjalo
en blanco en vez de rellenarlo.

Que se entienda: cuatro cosas medibles

«Hazlo sencillo» no es una instrucción, es un deseo. Estas cuatro sí se pueden comprobar leyendo el resultado:

Léelo en voz alta. Es la comprobación más rápida que existe para material de paciente: si tienes que coger aire a mitad de una frase o releer una, está mal escrita — y eso el modelo no lo detecta, porque para él esa frase está perfectamente construida.

Un ejemplo entero, con lo que falla

Con el prompt de arriba —el que lleva las cinco reglas dentro— y la ficha técnica pegada debajo, esto es lo que sale. Léelo primero como lo leerías un martes por la mañana: está bien. Se entiende, está ordenado, tiene los pasos numerados y cabe en una cara.

Y después mira los cuatro puntos de debajo, que es lo que se pierde en esa lectura de martes.

Lo que contesta

Cómo usar su inhalador

1. Quite el capuchón y agite el inhalador. · 2. Expulse el aire despacio. · 3. Coloque la boquilla entre los labios y cierre bien. · 4. Empiece a inspirar y pulse a la vez. · 5. Siga inspirando despacio y profundo. · 6. Aguante la respiración unos diez segundos. · 7. Espere un minuto si necesita otra dosis. · 8. Vuelva a poner el capuchón.

Pauta: una inhalación cada 8 horas.

Este inhalador le ayudará a respirar mejor desde el primer día y a prevenir las crisis.

Consulte a su farmacéutico o a su médico si tiene cualquier duda sobre su tratamiento, si nota que necesita usarlo más de lo habitual o si los síntomas no mejoran con el uso indicado.

Y ahora, qué falla en esa respuesta:

  1. «Cada 8 horas» convierte un rescate en una pauta fija. Si la ficha técnica dice «a demanda», esa línea cambia el tratamiento: alguien que sólo lo necesitaba al esfuerzo pasa a usarlo tres veces al día, y —peor— deja de notar que lo necesita más que antes, que es la señal de alarma de que el control está empeorando. El modelo la ha puesto porque una hoja de instrucciones «suele» llevar una pauta. No inventó una dosis rara: inventó la estructura que suelen tener estos papeles.
  2. «Le ayudará a respirar mejor desde el primer día» es una promesa. Y además una promesa doble: un plazo («desde el primer día») y un resultado («prevenir las crisis»). Ninguna de las dos estaba en la ficha técnica que le pegaste, y las dos son verbos de medicamento aplicados sin el matiz que sí trae la ficha. El prompt se lo prohibía explícitamente — lo cual enseña la lección incómoda: escribir la regla no garantiza que se cumpla, y por eso la comprobación va después de leer, no antes de escribir.
  3. Y falta el paso que sí estaba en la ficha. Si el inhalador lleva corticoide, la ficha dice que hay que enjuagarse la boca después — y no está en los ocho pasos. Ésta es la mitad difícil de revisar: lo que sobra se ve leyendo, lo que falta no. Por eso la comprobación de material para pacientes no es «¿está bien lo que dice?» sino «¿está todo lo que decía la ficha?», y se hace con los dos papeles al lado, no de memoria.
  4. La última frase tiene 32 palabras. Le pediste menos de 15. Y es justo la frase que más importa, porque es la de cuándo consultar. Fíjate en el patrón: las ocho instrucciones cumplen la regla —son fáciles de partir— y la advertencia final no, porque encadena tres condiciones. Es donde siempre se rompe, y donde peor se rompe: quien lee con dificultad abandona esa frase a la mitad, que es como no haberla escrito. Se arregla con tres frases de seis palabras.

Lo que hay que llevarse no es que el modelo escriba mal: escribe muy bien, y los ocho pasos están perfectos y te han ahorrado veinte minutos. Es que las tres cosas que fallan son las tres que no se ven leyendo — una pauta que suena normal, una promesa que suena amable y un paso que no está.

De ahí la comprobación de esta lección, que son dos minutos: leer el resultado con la ficha técnica al lado, marcando cada afirmación, y leer en voz alta la frase final. Todo lo demás del papel se puede revisar de un vistazo; esas dos cosas, no.

El área privada tiene un generador de informes para el paciente con los avisos ya puestos, y la lección de la web trae un revisor de afirmaciones no autorizadas para cuando el texto es para publicar.

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