Escuela IA · Nivel 4 · Caso práctico · Automatizar de verdad

Tu primer agente de sólo lectura, sin ningún riesgo

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Lectura: unos 11 minutos

La situación. Has leído las lecciones de agentes y entiendes cómo funcionan. Montar uno que haga algo de verdad en tu farmacia sigue dando respeto, y con razón.

La forma de perder el miedo no es montar un agente pequeño: es montar uno al que le sea imposible hacer daño. Un agente de sólo lectura puede equivocarse todo lo que quiera y lo peor que pasa es que te mande un correo con una tontería. Eso es lo que lo convierte en el primero que hay que hacer.

Lo que necesitas tener a mano: Haber leído qué es un agente y el contrato de las herramientas. Este caso es esas dos lecciones aplicadas a un encargo concreto y pequeño.

Paso a paso

  1. Elige un encargo que se pueda equivocar sin consecuencias

    Sirven todos los que terminan en «y avísame». No sirve ninguno que termine en «y pídelo», «y mándaselo» o «y cámbialo».

    Ejemplos que funcionan bien de primer agente: avisar de productos por debajo del mínimo con las ventas de la semana al lado; mirar si en la hoja de caducidades hay algo nuevo en rojo; comparar el pedido recibido con el albarán y decirte dónde no casan; revisar qué productos llevan tres semanas sin venderse.

    Todos comparten la forma: lee, compara, resume y manda un correo. Si tu encargo cabe en esa frase, es un buen primer agente.

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