«Alucinación» es una palabra desafortunada, porque sugiere algo raro y visible. Lo que realmente pasa no se parece a un delirio: se parece a una respuesta normal. De hecho es indistinguible de una respuesta buena, y esa es toda la dificultad.
Dónde duele más: las fuentes
Una referencia bibliográfica es el sitio perfecto para que esto pase. Tiene una forma muy predecible —autores, año, revista, volumen, páginas, DOI— y rellenar una forma predecible es literalmente lo que el modelo hace mejor. El resultado es una cita impecable:
Martínez-López R, et al. Eficacia de la vitamina D en la prevención de infecciones
respiratorias. Aten Primaria. 2021;53(4):212-219. doi:10.1016/j.aprim.2020.11.004
Los autores suenan a autores. La revista existe. El año es plausible. El DOI tiene el formato correcto. Y puede que el artículo no exista.
Comprobable no es verdadero
Esta distinción es la lección entera, y conviene decirla despacio. Una respuesta puede estar:
| Cómo llega | Qué puedes hacer |
|---|---|
| Sin nada con lo que ir a mirar. «Varios estudios recientes demuestran…», «según la comunidad científica…» | Nada. No es que sea falso: es que no hay forma de saberlo. Pídele la referencia concreta, y si no la da, tírala. |
| Con algo concreto: un DOI, un PMID, un número de registro, un BOE, un enlace | Ir a mirarlo. Treinta segundos. Y ojo: que tenga DOI no significa que exista — significa que ya puedes comprobar si existe. |
El detector de aquí abajo hace exactamente eso: separa lo que tiene dirección de lo que suena a autoridad y no lleva a ningún sitio. No comprueba si algo es cierto —eso lo haces tú, en el enlace— y no puede hacerlo.
¿Esta fuente lleva a algún sitio?
Pega lo que la IA te ha dado como respaldo. Funciona en tu navegador: no se envía a ninguna parte.
Dónde se comprueba cada cosa
| Si te ha dado… | Se comprueba en |
|---|---|
Un DOI (10.xxxx/…) | doi.org/ + el DOI. Si no resuelve, no existe. |
| Un PMID | PubMed. Búscalo por el número, no por el título. |
| Una dosis, una indicación, una interacción | CIMA (AEMPS). Siempre, sin excepción. |
| Un artículo de convenio o una norma | El BOE. Y que el número de artículo sea el que dice. |
| Un enlace | Ábrelo. Un enlace que devuelve 404 es la alucinación más fácil de cazar. |
| Un titular sin referencia | Nada. Eso no es una fuente. |
El protocolo de los treinta segundos
No hace falta verificarlo todo. Hace falta verificar lo que puede hacer daño, y saber distinguirlo:
- ¿Esto va a salir de mi pantalla? Si es un borrador que vas a reescribir tú, no hay nada que verificar. Si va a un cartel, a un paciente o a redes, sí.
- ¿Hay una cifra, una dosis o una fuente? Son las tres cosas que se inventan. El resto del texto rara vez es el problema.
- ¿Tengo con qué ir a mirar? Si no, no la uses. Punto.
- Mira. Treinta segundos en CIMA, en doi.org o en el BOE.
Un ejemplo entero, con lo que falla
El detector de arriba separa lo que tiene dirección de lo que no. Este ejemplo es el escalón siguiente, y es el que de verdad cuesta: una fuente que SÍ resuelve y que aun así no sostiene lo que se dice con ella. Aquí el semáforo se pone verde y el problema sigue entero.
Lo que se pregunta: «¿Sirve la vitamina D para prevenir infecciones respiratorias? Dame una referencia con DOI y una fuente institucional.»
Sí. El metaanálisis de Martineau et al. publicado en el BMJ demostró que la suplementación con vitamina D reduce en torno a un 30 % el riesgo de infección respiratoria aguda, con un beneficio consistente en población general. Referencia: doi:10.1136/bmj.i6583.
Puedes consultar también la información institucional de la Organización Mundial de la Salud sobre micronutrientes: https://www.who.int/.
En la práctica, una pauta de 1.000–2.000 UI diarias sería razonable para la mayoría de adultos durante los meses de invierno.
Y ahora, qué falla en esa respuesta:
- El DOI existe, resuelve, y por eso nadie sigue mirando. Pégalo en el detector de arriba y sale en verde; pégalo en
doi.orgy abre un artículo real. Ahí se para el 90 % de la gente, y con toda la lógica: la lección de la que vienes dice que un DOI que resuelve es lo que había que conseguir. Lo era — para poder empezar a comprobar. Que la referencia exista y que la referencia diga lo que te han contado son dos preguntas distintas, y la herramienta sólo puede contestar la primera. - El artículo es real y el titular no es el suyo. Ábrelo y lee el resumen: el beneficio global es pequeño, y lo relevante del trabajo es que se concentra en quienes partían de niveles bajos y en las pautas diarias o semanales, no en los bolos de dosis altas. El «30 % en población general» no está ahí. No es una cita inventada: es una cita real a la que se le ha puesto encima una conclusión que hace mejor titular. Y es más difícil de cazar que una invención, porque todo lo comprobable de la frase —autor, revista, DOI— resiste la comprobación.
- La «fuente institucional» es una portada.
who.intabre, claro que abre. Pero no es una fuente: es la puerta de un edificio. Una fuente lleva al documento concreto que sostiene la afirmación, con su título y su fecha. Pedir «una fuente institucional» y aceptar un dominio es el mismo error que aceptar «según la comunidad científica», sólo que con aspecto de enlace — y como el enlace funciona, pasa los dos filtros de la lección anterior. Que abra no es que diga. - Y la pauta del final no la pediste. Preguntaste si sirve y de dónde lo saca. Te ha contestado eso y, de propina, una dosis concreta para «la mayoría de adultos», que es justo lo único de la respuesta que puede acabar en un consejo de mostrador. Ninguna de las dos fuentes citadas respalda esa pauta. Es el patrón que conviene reconocer: la parte accionable llega al final, sin referencia, apoyada en la credibilidad que han construido los dos párrafos de arriba.
La comprobación completa son tres preguntas, y la primera ya la hace la herramienta de arriba: ¿existe? · ¿dice eso? · ¿dice eso de esta gente? La segunda se contesta leyendo el resumen, que son dos minutos. La tercera es la que separa un dato de un consejo, y es donde se cae casi todo lo que se publica en redes.
Ojo: esto no obliga a leer un artículo entero cada vez. Obliga a leerlo cuando la frase va a salir de tu pantalla — y si no vas a leerlo, entonces no cites el artículo. Decir «hay algo de evidencia, sobre todo en gente con déficit» sin referencia es honesto; decir «un 30 %» con un DOI debajo que no lo dice, no.
Y si tu farmacia no es así
Cuando no sale a la primera
Antes de dar por cerrado el Nivel 1
- Sé que el modelo no distingue por dentro entre acertar e inventar.
- Distingo una fuente con la que puedo ir a mirar de una autoridad sin dirección.
- Sé que un DOI con buena forma no es un DOI que exista.
- Busco por el identificador, no por el título.
- Sé que preguntarle «¿estás seguro?» no verifica nada.
- Tengo claro qué sale de mi pantalla y qué no.