Escuela IA · Nivel 4 · Lección 4

Montar el stack: GitHub, Vercel, Supabase y Claude Code

Read this in English →

Para tener una web propia —la de tu farmacia, una herramienta interna, un panel con tus ventas— hacen falta cuatro piezas, y sólo una es de IA. Merece la pena entender qué hace cada una antes de tocar ninguna, porque la mayoría de los líos vienen de pedirle a una lo que le toca a otra.

PiezaQué haceSi falta…
GitHub Guarda el código y todo su historial. Cada cambio queda con su fecha y se puede deshacer. Un cambio que rompe algo no se puede volver atrás. Es la pieza que más se salta y la que más cara sale.
Vercel Coge lo que hay en GitHub y lo sirve en internet, con su dominio y su certificado. Tienes el código y no lo ve nadie.
Supabase La base de datos y las cuentas de usuario. Lo que hay que guardar y quién puede leerlo. La web funciona pero no recuerda nada: ni un pedido, ni un cliente, ni una cuenta.
Claude Code
o Codex
Escribe el código, dentro de tu propio proyecto. Lo escribes tú, o lo encargas.
No hace falta saber programar. Hace falta saber qué pedir y cómo comprobarlo. Eso es lo que cambia: el trabajo ya no es escribir, es decidir y revisar. Y hay tres decisiones que no se delegan nunca — qué datos guardas, quién puede leerlos y qué afirma la página. Las tres tienen consecuencias que no son técnicas.

Por qué en este orden

GitHub primero siempre, aunque el proyecto sean dos ficheros. Con un agente escribiendo, la pregunta no es si va a romper algo: es si el día que lo rompa vas a poder volver atrás. Sin historial, la respuesta es no — y no hay aviso, porque un fichero sobrescrito se ve exactamente igual que uno que nunca existió.

Después Vercel, conectado a GitHub. A partir de ahí cada cambio que subas se publica solo, en un minuto. Eso es justo lo bueno y justo la trampa: no hay un botón de «ahora sí, publica». Lo que pusiste está puesto.

Supabase entra cuando hay algo que recordar. Y Claude Code o Codex, en cuanto existe el repositorio — antes no, porque su contexto es el proyecto.

Qué cuesta

Los cuatro tienen plan gratuito, y para una web de farmacia con tráfico normal el gratuito llega. Las cifras concretas no las pongo aquí a propósito: cambian cada pocos meses y una lección con números caducados es peor que una sin ellos. Lo que no cambia es la forma:

Y una advertencia antes de empezar. Si en esa web va a haber datos de pacientes o de empleados —un historial, una nómina, un teléfono— deja de leer y vuelve a la primera lección. Montar la infraestructura es la parte fácil; decidir qué puede vivir dentro es la que tiene consecuencias, y no se arregla después.

← Volver a la escuela Siguiente: programar con Claude Code o Codex →