Escuela IA · Nivel 4 · Lección 7

Montar un chatbot para tu farmacia

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Montar un chatbot es la parte fácil: son unas cuantas líneas y una clave. Lo difícil —y lo que decide si te ayuda o te mete en un problema— es de qué habla, de qué no y quién responde de lo que diga. Esta lección va sobre todo de eso.

Un chatbot de farmacia no puede hacer tres cosas. No son matices técnicos: son la frontera de lo que se puede publicar con el nombre de una farmacia encima.

Entonces, ¿para qué sirve?

Para lo que preguntan veinte veces al día y no es clínico. Que es muchísimo más de lo que parece:

No
Horario, guardias, dónde aparcar«¿Qué me tomo para esto?»
Qué hace falta para una receta electrónica«¿Me cambio el ibuprofeno por…?»
Si tenéis un producto y si hay que encargarlo«¿Esto es grave?»
Cómo se pide cita para un servicioInterpretar una analítica
Llevar a la persona a la herramienta o al mostradorDecir una dosis
El buen chatbot de farmacia no contesta a todo: deriva bien. Su trabajo es resolver lo administrativo y llevar lo demás a la persona correcta, diciendo claramente que eso se ve en el mostrador. Uno que intenta contestarlo todo es un riesgo; uno que deriva bien ahorra treinta llamadas a la semana.

Y hay que decir tres cosas, siempre visibles

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